Tu marca no es un post en Instagram, tu blog o tu logotipo… es algo más.

Tu marca no es esa publicación en Instagram. Tampoco es tu logo ni tu blog. Simplemente son expresiones de una marca: cómo puedes darle vida, pero en esencia, no es el núcleo de quién eres, en qué crees, qué haces y por qué lo haces.

Desde mi experiencia, he visto a muchos esforzándose en darle vida a una marca en redes sociales con poco o nulo éxito. Quizá porque precisamente olvidan la esencia del por qué esa marca hace lo que hace. Del por qué, las personas deberían vincularse con ella de una forma genuina. En este artículo, quiero compartir algunas reflexiones en esa dirección.

¿Qué es una marca?

En pocas palabras, una marca es un conjunto de percepciones que un cliente tiene de tu negocio/proyecto. Dichas percepciones se forman en función de los productos que vendes, cómo, dónde, cuándo y por qué los vendes. Es la experiencia de ellos comprando tu producto/servicio. Así es como encarnas tus valores en todo lo que haces. Eso es lo que te diferencia de esa otra marca que anda por allí y que se parece a ti.

Una marca es más compleja y matizada que un post en redes sociales. Sin embargo, muchas personas se equivocan en esta simple distinción. Y es por eso que se tambalean. Se centran en la distribución de su trabajo, más que en la persona o entidad que crea dicho trabajo.

Tu marca es como construir tu hogar

Piensa en una marca como si fuera una casa. Debes comenzar con un plan, una base: los fundamentos de tu marca que pueden ser: la visión, misión, valores, posicionamiento, propósito, beneficios, razón para creer, historia, identidad.

Una vez que tengas eso definido, puedes marcar el comienzo de los electricistas y plomeros que hacen que la casa sea funcional, por ejemplo: los estándares verbales y visuales, incluyendo tipografías y logotipos. Luego, puedes ir a ver los muebles de IKEA y sus elegantes diseños, con el objetivo de atraer y entretener a tu clientes potenciales. Podría decirse, siguiente el ejemplo de construir una casa, que aquí es donde entran las redes sociales, el liderazgo intelectual, la publicidad, etc.

Una marca exitosa se construye por capas. Una base sólida garantiza que su mensajería y marketing sean efectivos y eficientes.

Tu marca no es un post en redes sociales, blog o logotipo.

Lo dicho anteriormente, una marca de éxito se va desarrollando capa a capa. Pero quizá por la inmediatez de nuestros tiempos —y alguna que otra falsedad— muchos profesionales del marketing te dicen: «tienes que publicar más en tus redes sociales» buscando el Santo Grial que pretende hackear algoritmos sin poseer una base sólida. Algo así como, mover los muebles cuando los pisos y las paredes no se han construido y comprar un sofá de mil dólares para literalmente luego echarlo a la basura.

Poca gente lo dice. Pero en el marketing digital, puedes pasar un tiempo infinito publicando en redes, escribiendo un blog o invirtiendo dinero en publicidad que… no conduzca a una sola venta. Dicho de otra forma, sin ningún tipo de base.

¿Cómo construir la base de una marca?

Uno de los elementos centrales de una marca —y quizás el más difícil para muchos de nosotros— es el llamado: posicionamiento. Un término elegante que básicamente significa: establece tu diferencia.

Golden Circle
El «Golden Circle» (Círculo Dorado) de Simon Sinek

¿Por qué quieres ser conocido o recordado?

Why – ¿Por qué? = Posicionamiento

Tu «Why» o ¿Por qué? es algo mucho más profundo que el producto o servicio que ofreces. Va más allá de la ganancia. Es gestionado por el propósito que desde adentro, impacta a las personas que sirves. Es tu esencia más íntima, esa llamada cifrada, que sólo el otro (tus clientes potenciales) pueden descifrar.

How – ¿Cómo? = La diferencia

El «How» o ¿Cómo?, tiene que ver con cómo tu acercamiento, proceso o metodología es diferente o mejor que el de tu competencia. ¿Cómo te hace destacable? ¿Qué tan difícil es que otro pueda replicarlo?

What – ¿Qué? = El resultado

Tu «What» o ¿Qué? Simplemente es el resultado de tu ¿Por qué? y tú ¿Cómo?. Es el producto o servicio que creaste sumada a los resultados de la experiencia de tu cliente con ellos.

Cuando un cliente potencial está evaluando un conjunto de opciones, primero busca el punto de paridad, las características que lo hacen similar o familiar.

Por ejemplo, si quiero contratar a un community manager, no voy a las bolsas de trabajo donde están los fotógrafos. Busco personas que puedan gestionar redes sociales como referencia. Luego, buscaré el punto de diferencia, cómo cada community, ya sea su estilo, punto de vista, experiencia en la industria o categoría, pruebas sociales y testimonios, historial, precio, ubicación, proceso, etc. difieren entre sí.

Dependiendo del criterio que sea más relevante para mí, algunos community managers serán más atractivos que otros. El trabajo con tu marca es dejar en claro cuáles son esas diferencias.

No tienes que ser diferente para todas las personas del planeta, esa no es la tarea. Se trata de tener claro lo que ofreces. La forma en que haces lo que haces puede resultar atractivo para las personas con las que deseas hacer negocios/ventas.

Admiro el trabajo de Simon Sinek porque tiene sus raíces en la ciencia, no en conjeturas y exageraciones. Empieza a posicionarte (a tu marca me refiero) pensando en tú «por qué» o propósito, que a su vez están vinculados a tus valores. ¿Por qué te levantas por la mañana? ¿Por qué haces este trabajo? ¿Por qué —realmente— te importa?

Luego considera el «cómo» haces ese trabajo.

El cómo puede combinar elementos de experiencia, conocimientos, procesos, personas, tecnología, así como tu personalidad y punto de vista. En mi caso personal, cuando trabajo con mi clientes, procuro mostrarles que mi actividad tiene que ver con datos y metodología. Y dejo a la parte artística que vive en mí para encontrar la magia de hacer marcas humanas.

El que, es siempre un resultado. Resultado de tu por qué y tú cómo. El dinero es siempre un resultado. Si tu esencia y el cómo lo haces están alineados, nunca te verás entregando productos o servicios mediocres o de baja calidad. Nunca estarás trabajando… sólo por dinero.

Ahora es tu turno

Como viste, tu marca es mucho más que un simple post. Sólo me queda invitarte a que reflexiones y mires tu Why, How y What. A que construyas una base sólida para tu marca y negocio, para que no te veas en el futuro, simplemente a la deriva, sin saber realmente por qué estás haciendo lo que haces. Para que tenga sentido para ti y para las personas a las que desees servir.


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