Estrategia de marketing: qué es y cómo crearla

¿Todo lo que haces en temas de marketing (blog, redes sociales, etc.) realmente ayuda a conseguir los objetivos de tu empresa?

Si tu empresa tiene clara su estrategia de marketing, esta pregunta no debería ser difícil de responder.

Una estrategia de marketing es importante porque establece qué quiere conseguir la empresa en el largo plazo.

Tal vez estés pensando que elaborar esta estrategia te va a tomar demasiado tiempo y que al final lo que vas a obtener es un montón de papeles. Si es así, este artículo está aquí para hacerte cambiar de opinión. Y si lo que estás buscando son las claves para crear tu estrategia de marketing, has venido al lugar indicado.

La estrategia de marketing está fuertemente ligada a la razón de ser de la empresa, y es un documento que no cambia considerablemente con el paso del tiempo. En general, se pueden encontrar estos cuatro componentes en cualquier estrategia de marketing:

  1. Propuesta de valor.
  2. Mensajes claves.
  3. Definición del mercado, audiencia objetivo y competencia.
  4. Objetivo de marketing.

Estos cuatro componentes de la estrategia de marketing alimentan al plan de marketing y le dan la estructura y dirección que necesita. Por eso, es que para responder a la pregunta inicial, necesitas revisar la estrategia de marketing.

Usualmente, las empresas definen su estrategia de marketing en sus inicios y la van refinando con el pasar del tiempo. Si por ejemplo, la empresa logra convertirse en líder del mercado, deberán revisarse los objetivos y las relaciones con la competencia.

Ya sea que estés en la etapa de definición inicial de tu nueva empresa o que estés pasando por un proceso de revisión, te va a ser muy útil conocer en detalle lo que debes definir en tu estrategia de marketing.

Los 4 componentes de una estrategia de marketing

Propuesta de valor

La propuesta de valor resume en unas pocas frases la ventaja competitiva que tiene una empresa en su mercado. En otras palabras, la propuesta de valor establece por qué un cliente pagaría por el producto o servicio que vende una empresa y no el de la competencia.

En resumen, una buena propuesta de valor debe:

  1. Explicar de forma clara y concisa cómo el producto/servicio resuelve el problema del cliente o mejora su situación actual.
  2. Mostrar cuáles son los beneficios específicos.
  3. Dejar clara cuál es la ventaja frente a la oferta de la competencia.
  4. Estar redactada en un lenguaje claro, que se entienda a primera vista, y con palabras propias de la audiencia objetivo.

Cualquier propuesta de valor debe caer en una de estas cuatro categorías:

  • Mejor calidad. Son los reyes indiscutibles de la calidad, sabes que si quieres el mejor producto tienes que ir con ellos. Un ejemplo de esta categoría es Levi’s.
  • Mejor relación calidad precio. Dell, Ikea, o Toyota son buenos ejemplos de este tipo de propuestas de valor. Sin necesidad de ser marcas que transmiten la idea de mejor calidad o de las más baratas, son las marcas que más dan por lo que pagas.
  • Lujo y aspiracional. Piensa en marcas como Rolex o cualquier diseñador de moda. Son marcas con precios no aptos para todo el mundo. Compiten con el estatus que prometen más allá de su calidad.
  • Imprescindible. Esta categoría está conformada por marcas que compiten en mercados donde sus productos o servicio son indispensables como, por ejemplo, los servicios básicos.

Si por cualquier razón aún no has definido tu propuesta de valor, por favor tómate el tiempo que necesites para hacerlo. La propuesta de valor será la base para el resto de la estrategia de marketing, y por lo tanto, del plan de marketing. Más aún, es importante que la propuesta de valor sea ampliamente conocida por todas las personas en la empresa. Recuerda que ellos son embajadores de tu marca y deben tener claro de qué va el negocio.

Mensajes clave

Como era de esperarse, los mensajes clave de una estrategia de marketing nacen de la propuesta de valor.

Los mensajes clave son importantes porque crean cohesión y coherencia en todas las comunicaciones de la marca.

¿No te ha pasado que ves una  empresa nueva y piensas, “pero qué es lo que me esta vendiendo”? Eso es porque no ha desarrollado claramente sus mensajes clave.

Estos mensajes clave deben marcar la pauta del branding, y todas las comunicaciones  ya sean externas o internas.

Para crearlos, revisa la propuesta de valor y los objetivos de la empresa, esto te dará las bases. Analiza a tus buyer personas y tu audiencia objetivo para darles forma, los mensajes clave deben hablar el mismo lenguaje de tu público. Piensa en las palabras clave por las que quieres ser identificado y tómate el tiempo que necesites para desarrollar los mensajes. Esto a la larga te ahorrará mucho tiempo.

Recuerda que estos mensajes también deben estar alineados con la personalidad de tu empresa. Quienes pagan por tus productos o servicios deben percibir a tu marca como una sola “persona” o entidad.

Información de la audiencia objetivo

Si tienes un estudio de mercado o algún reporte de tendencias de comportamiento en tu sector, no olvides añadir los datos útiles a tu estrategia de marketing.

Toda la información que tengas que te ayude a entender quién es tu público objetivo, cómo se comporta, cuáles son sus intereses y frustraciones te será de gran utilidad. Estas son las personas que determinarán el éxito de tus productos y servicios.

Si lo que vendes no atiende a ninguna necesidad o no soluciona un problema de una mejor forma que la de la oferta existente, no importa lo bien que estén definidos tus mensajes clave o lo detallada que sea tu estrategia de marketing porque el público al que le hablas no reaccionará a ellos.

Por eso, es importante que entiendas perfectamente:

1) Por qué las personas que te compran lo hacen.

2) Si existe realmente una cantidad importante de personas como para que haya un negocio.

Objetivos de marketing

Una estrategia de marketing no sirve de mucho si solo se queda en papel. Para eso puedes cerrar tu estrategia de marketing estableciendo objetivos concretos. Así como también a los responsables de desarrollar los planes para alcanzarlos.

Lo importante en este punto es que cada persona involucrada sepa qué se espera de ella y cuáles son los pasos a seguir. Incluso si es un equipo pequeño (o si eres tú solo), asegúrate de que en este punto quede claro qué objetivos quieres conseguir.

Al definir tus objetivos utiliza el método SMART. De acuerdo a este método, todos los objetivos deben ser:

– Específicos (Specific)

– Medibles (Measurable).

– Alcanzables (Achievable).

– Relevante (Relevant).

– Acotados en el tiempo (Time bounded).

 

Ahora te toca a ti…

En este punto espero haya quedado claro que la estrategia de marketing es un documento sumamente útil que siempre debes tener a mano, pues facilitará tu trabajo del día a día.

Ya sea que estés solo o seas parte de un equipo, tómate tu tiempo para investigar y desarrollar estos cuatro puntos porque te darán la claridad que necesitas para llegar a tu público objetivo y, por lo tanto, serán claves para el éxito de tu negocio.

Y lo más importante, una vez hayas elaborado tu estrategia de marketing, ¡no te olvides de ella! Úsala frecuentemente para guiar tus comunicaciones tanto internas como externas y marcar la pauta de tus esfuerzos de marketing.

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