Realmente es muy viejo en el mundo, el arte de contar historias nos ha acompañado desde hace milenios. Desde jeroglíficos en las cuevas, pasando por las historias frente una fogata hasta los cómics, el arte de contar historias ha sido una forma fundamental de comunicarnos entre los seres humanos, y aunque los medios contínuamente han cambiado, el concepto sigue siendo el mismo.

Algo sucede en nuestra mente, en nuestros cerebros, cuando escuchamos historias. Piensalo por un momento, ¿Cuánto retienes, al estar sentado en un salón de clases, o viendo a alguien mostrarte una presentación de Powerpoint? Ahora piensa en cuánto retenes cuando tu mejor amigo o amiga te cuenta una historia sobre algo que sucedió recientemente?

Cuando se nos muestran hechos y cifras, ciertas áreas de nuestro cerebro absorben esa información, pero cuando se nos enseña algo a través de una historia, nuestro cerebro automáticamente «nos coloca», nos vincula emocionalmente dentro de esa historia. A mí por ejemplo me pasa, que cuando voy al cine, «me meto» de tal forma en la historia que es como una especie de trance, también me ocurre con la música. Esto pasa porque una buena cantidad de nuestras neuronas se activan cuando el contenido se entrega en forma de historia, y cuanto más emoción escuchamos en la voz o escritura de la persona cuando nos transmite esa historia, más intensa es la vinculación emocional, desarrollando conexiones más profundas.

el arte de contar historias

La sincronización del cerebro en el arte de contar historias

Cuando nosotros somos los narradores de las historias, ocurre lo mismo en nuestro cerebro que cuando las escuchamos. Dicho de otra forma, el cerebro de la persona que cuenta la historia y la que escucha puede sincronizarse, como lo explica Joshua Gowin en el artículo “Why Sharing Stories Brings People Together” de Phyhcology Today:

«Cuando la mujer hablaba inglés, los voluntarios entendían su historia, y sus cerebros se sincronizaban. Cuando ella tenía actividad en su ínsula, una región cerebral emocional, los oyentes también lo hacían. Cuando su corteza frontal se iluminó, también la suya. Simplemente contando una historia, la mujer podría plantar ideas, pensamientos y emociones en el cerebro de los oyentes».

Las historias ponen a nuestro cerebro a trabajar. Por ejemplo, si yo digo: «Ayer me comí una hamburguesa» no trae mucho al cerebro ¿cierto?. En cambio qué sucedería si te digo: «Ayer me comí una hamburguesa. Era enorme, tenía doble porción de carne, las cuáles estaban muy jugosas y tiernas, tenía un ingrediente especial, unas cebollas caramelizadas de un magnífico sabor». Sin detenernos demasiado, apuesto a que tu cerebro te dio una imagen mental de esa hamburguesa, ¿verdad?, quizá hasta vino algún recuerdo olfativo de la hamburguesa más reciente que hayas podido disfrutar.

¿Cómo podemos utilizar esto a favor de la marca?

Si quieres llamar la atención de alguien, o presentar un tema durante una reunión de negocios, es recomendable personalizar la información que mostrarás. Necesitas crear una conexión emocional entre la información que quieres transmitir y las personas a la que estás contando dicho mensaje.

El arte de contar historias o el «storytelling» es una de las formas más poderosas de hacer que tu marca cobre vida en la mente tanto de tus clientes actuales como de los potenciales. Si tienes la posibilidad de darle a tu producto o servicio una historia con la cual las personas puedan vincularse, entonces eres capaz de llevar a tu audiencia objetivo en un viaje contigo. Para facilitar que las personas puedan conectarse emocionalmente con tu marca, observando cómo ésta se ajusta a su vida cotidiana, tus historias deben ser genuinas e inspiradoras buscando vincularse en forma real.

Entonces ¿cuál es la historia de tu marca que puedes comenzar a contar?. No olvides que esa narrativa también exige que puedas establecer una voz, un tono particular que te define, que ayuda a transmitir cuál es la personalidad de la marca, qué representa y qué valores transmite y comparte con su audiencia.

El arte de contar historias es milenario, hoy, los profesionales del marketing que sean capaces de vincularse desde las emociones con sus audiencias objetivo serán los que mejor podrán crear lealtad de marca a mediano plazo.

El arte de contar historias para el mundo del marketing